«Todo aprendizaje abre la puerta a la identidad» Andrea Turchi, Coach ,Mentora del Entrenamiento en Coaching Ejecutivo de CICE, Consultora Organizacional, autora del blog «A partir de una frase».

Las comunidades de aprendizaje se forman cuando comenzamos a apropiarnos de los aprendizajes que elegimos.

Cuando nos rodeamos de una comunidad, es inevitable que cambie nuestra identidad.

Su valor incluye acompañarnos sin exigencias, desde el equilibrio que da el caminar con otros, la libertad que propone no tener todas las respuestas, la empatía de la escucha, la validación de cada aporte y la espontaneidad de poder aparecer desde los propios escenarios.

Con la humildad de reconocer que no se sabe todo y la flexibilidad para subir y bajar por la escalera de aprendizaje en tanto se busca, como sigue diciéndonos Ivonne Hidalgo, “prosperar en cualquier futuro posible”.

E invita a ejercer el protagonismo.

¡Hasta la próxima!

Andrea

«Todos somos amateurs. No vivimos lo suficiente para ser algo mas». Frase de Charles Chaplin, -1889-1997 – actor, humorista, compositor, productor, guionista, director, escritor y editor británico, incluida por Austin Kleon, @austinkleon, un ‘ escritor que escribe’ como el mismo se define copiandolo del caricaturista Saul Steinberg -1913-1999-, en su libro «Show your work».

Antes de ofendernos, miremos que esta frase de Charles Chaplin que Austin Kleon, @austinkleon, incluyó en su libro ‘Show your Work’, propone que nos consideremos aprendices siempre , al mismo tiempo que nos conectemos con la pasión y el amor por lo que hacemos y por supuesto que no nos lo tomemos tan en serio.

Amateur, del francés «amante» es aquel que se relaciona con una actividad por interés , placer y sin una preparación profesional. Allí nos deja Chaplin a todos por el hecho de que evidentemente para él, ser profesional llevaba mas de una vida.

Claro que no creerse tan profesional da vértigo, incomoda y quita la seguridad de las certezas. También invita a creerse en camino, a pensar en crecer y verse en desarrollo.

Ese considerarnos «los que todavía no llegamos» es lo que nos conecta con ser aprendices, con abrazar las posibilidades que nos da el decir no sé , con avanzar desde el asombro, la curiosidad y las ganas, con hincarle el diente al aprendizaje que lo que tenemos en frente nos puede proveer.

También implica hacerle espacio al disfrute, al equivocarnos y a probar para lograr. Nos da la oportunidad de alejarnos del perfeccionismo, de la gravedad de una sola forma de hacer y del tomarse tan en serio lo que se es que uno se pierde el desafío de la autoobservación y el descubrimiento.

Otorga la amplitud para estar siendo.

Y nos pone un lápiz en la mano para dibujar el propio camino.

¡Hasta la próxima!

Andrea

La imagen de los ladrillos «no tan perfectos» es de Ansh Bhagania para Unsplash

Si todo el mundo fuera ciego ¿a cuánta gente impresionarías? Frase de Boonaa Mohammed, @boonaamohammed, poeta de spoken word (palabra hablada) considerado ‘la voz de una generación’ y escritor canadiense.

Boonaa Mohammed plantea con esta frase  revisar la forma en que nos proponemos impactar en los demás.

¿Hacemos para impresionar a otros? ¿Nos pesa la mirada de los demás? ¿Intentamos causar impresiones fugaces, de moda, superficiales? ¿Producimos nuestras apariciones como puestas en escena? ¿Dejamos a otros la responsabilidad de definirnos y darnos forma desde su interpretación?

Si , tal como invita Mohammed,consideráramos que los demás no nos ven, tendríamos que apelar a contactos más directos y profundos, a incorporar contenidos y calificaciones, a trabajar desde la empatía y la compasión.

Ahondar en el propio sentir, pensar y hacer para comunicarlo apelando a la comprensión, validar al interlocutor desde su necesidad y construir significados compartidos.

Interesante y enriquecedora forma de trabajar el protagonismo y facilitar a los demás el acceso a nosotros y nuestras vivencias.

Las relaciones, el trabajo en equipo, los procesos de ayuda, las propuestas de enseñanza-aprendizaje, se facilitarían y a la vez profundizarían desde esta interacción diseñada.

Porque la mejor manera de ver es comprendiendo.

Y para hacer comprender hay que aparecer.

No se puede hacer desde afuera.

Hasta la próxima

Andrea

«Observa las cosas usuales con ojos inusuales». Frase de Vico Magistretti,(1920-2006) Diseñador Industrial italiano dedicado al mobiliario y a la arquitectura.

¿A qué nos invita Vico Magistretti al decirnos que miremos con ojos inusuales las cosas usuales ?

A mirar distinto, a mirar raro, a mirar lo que habitualmente ya miramos.

Para eso , es fundamental soltar las miradas anteriores, con las que dimos sentido a lo que queremos mirar distinto.

Sacar de las cajitas con etiqueta en las que las pusimos a las cosas habituales y quitarle las interpretaciones, de manera de que aparezcan otra vez limpias, sin nombre, sin descripciones.

Claro que esto es un desafío mayor cuando las cosas, las personas, las situaciones, hace mucho tiempo que son habituales.

Cuando nuestra mirada es tan automática que ya no se renueva.

Cuando nuestra interpretación es tan compacta, tan rígida, que ya no se mueve.

Lo inusual aparece desde el asombro, la curiosidad, la creatividad, la innovación. La llave que abre estas actitudes emocionales es la apertura.

Y abrimos cuando no queremos cerrar, cuando no tememos dejar abierto.

Cuando tampoco nos importa que nos vean distintos.

La herramienta fundamental de la apertura, es la pregunta.

Una pregunta abierta despega etiquetas y da mirada inusual.

Y como parte de la escucha, ni siquiera hay que cargarla en el pensamiento.

¡Vico quizás nos invita a generar preguntas inusuales, para poder mirar con otros ojos!

Hasta la próxima

Andrea

La fotografia es de Nick Fewings, @jannerboy62, para Unsplash y se llama «An unusual bike with wheels painted as watermelon slices».

«Nadie sabe lo que hay en la olla mas que la cuchara que lo menea». Anónimo.

Esta frase popular lleva a pensar en la discreción, la confidencialidad y también en la concentración, el hacerse cargo, el protagonismo.

Meterse en lo que los demás hacen, cuando no se lo conoce, no se sabe, no se tienen suficientes datos, es no validar su hacer .

Juzgar las actitudes, comportamientos, decisiones ajenas  no es caritativo, tampoco habla bien de quien juzga, ni acerca a saber verdaderamente lo que ocurre.

No cuidar la información que otros han puesto a disposición desde su rol de pacientes, usuarios, consultantes y amigos, es violar su derecho a mantener el secreto.

También distraerse en los asuntos ajenos, involucrarse en los objetivos de otros, puede ser perder la concentración, la intencionalidad, el hacerse cargo de los propios.

Ocuparse de las propias cosas y liberar a los demás para que hagan lo mismo, es apostar a la libertad y construir desde el respeto.

Y colaborará en lograr más rápido objetivos y en establecer relaciones más fluidas y armónicas.

¡Hasta la próxima!

Andrea

«Parecer cansa» Frase de Pablo Krantz, @pablokrantz, músico y escritor argentino, ilustrada por Cin Wololo ,@CinWololo, artista y autora argentina.

Tal y como dice Pablo Krantz, @pablokrantz, en esta frase ilustrada por la artista Cin Wololo, @cinwololo, parecer, hacer como, disfrazarse, aparentar, semejar no solo cansa sino que aleja de la autenticidad y la aceptación de uno mismo.

Tal como esas marionetas que se sostienen con varillas o en el bunrako japonés, solemos sostener las apariencias a base de un esfuerzo enorme por mantener el equilibrio entre lo que somos y lo que queremos mostrar.

Con esa estrategia intentamos convencer a los demás al mismo tiempo que nos conectamos con una posibilidad que no creemos que tenemos.

Cuanto mas lejos esta ese personaje de lo que realmente somos, mayor el trabajo de sostener las explicaciones, los relatos y hasta las mentiras que construimos para no «mostrar la hilacha».

Se pone mas complicado cuando las apariencias se quieren sostener con algunos y no con otros, o en distintos ámbitos.

La frase de Pablo Krantz, ilustrada por Cin Wololo, invita a repensar posibilidades y elegir tanto no parecer como no cansarse.

Aceptarse, validarse y atreverse a ser uno mismo en todo momento requiere comprometerse con la propia realidad , celebrar los recursos a la mano y acompañarse en los desafíos de la vida.

Y sobre todo, soltar el peso de la mirada ajena, esa que queremos domesticar con lo que no somos.

¡Hasta la próxima!

Andrea

“La semilla es pequeña, / pero rompe cualquier piedra, cualquier roca / y la hace florecer” José María Arguedas(1911 – 1969) Escritor, antropólogo y etnólogo peruano, renovador de la literatura de inspiración indigenista y uno de los más destacados narradores peruanos del siglo XX.

Inspiradora, esta frase de José María Arguedas, que encontré en el blog Tutaykiri.

¿Cuántas veces creemos que lo que podemos hacer es mínimo o no alcanza? ¿En qué situaciones específicas atamos la posibilidad de accionar a los logros aspirados y cuando comprendemos que es difícil que lleguen, la soltamos? ¿Qué espacio de posibilidades nos abrimos al considerar poco cualquier intento? ¿Por qué callamos, elegimos no decir, optamos por no hacer, apagamos el sentir?

Como la semilla de Arguedas, la mínima acción es capaz de romper la roca e instalar la promesa de una flor.

Una sola palabra puede  determinar un encuentro positivo, generador de acuerdos, proveedor de soluciones.

La sonrisa que se escapa cuando no se la espera puede facilitar una consideración distinta, un minuto más de tiempo dedicado al otro, un pensamiento más profundo sobre una idea.

La idea generosamente ofrecida es capaz de explotar en un proyecto que haga más fácil la vida de todos.

El reconocimiento volcado al pasar puede fortalecer una autoestima, cambiar la forma en que alguien percibe su obra, soltar la creatividad  a volar sin excusas.

Semillas, pequeñas, pero poderosas. Y al alcance de todos.

¡Hasta pronto!

Andrea

«Todos los éxitos comienzan con uno. Un paso. Un cliente. Una orden. Una venta. En tanto los sueños de grandeza son geniales, sirve recordar el apreciar el disfrute de los comienzos.» Simon Sinek, escritor y motivador inglés, conocido por su concepto de «El círculo dorado».

Recordar los comienzos, aquellos primeros pasos, como dice Simon Sinek , @simonsinek en esta frase, es reconectarse con el propósito, con lo que hizo que empezáramos, con el para qué de lo que se hace.

Allí puede que esté la motivación que se ha puesto remolona, las ganas que se vuelven sordas, o el combustible para seguir avanzando.

En ese empezar también podemos encontrar las razones que nos impulsaron, la chispa que encendió el fuego y la búsqueda inicial de logro.

Quizás sirvan para mirar el camino recorrido, los objetivos alcanzados, aquello que se construyó.

También para celebrar lo logrado, capitalizar los recursos y conectarse con la satisfacción.

Los comienzos tuvieron la magia de generar una realidad y recordarlos ayuda a declararla viva.

Y siempre hay que documentar los comienzos para registrar el inicio de la mística.

¡Hasta la próxima!

Andrea

“Cada amigo representa un mundo en nosotros, un mundo que posiblemente no nace hasta que ellos llegan, y es solo en este encuentro que un nuevo mundo puede surgir”. Frase de Anaïs Nin (1903-1977) escritora francesa, autora de novelas vanguardistas y exponente del surrealismo francés.

Construir estos encuentros en los que nacen mundos nuevos para nosotros, como dice Anaïs Nin, en esta frase, es protagonizar la amistad, responsabilizarse de ella y apropiarse de las posibilidades que trae consigo.

Para ello se pueden usar estas herramientas duales y poderosas:

La escucha, que nos abre a los demás, les da la oportunidad de sentirse escuchados, validados y nos asegura conocer el aporte que son.

La vulnerabilidad, que nos ayuda a reconocer necesidades , mostrarlas a los otros y pedir ayuda para que ellos descubran sus posibilidades de dar y se acerquen desde su grandeza.

La confianza, que nos da la fuerza para encontrarnos y abrirnos en tanto que a las personas les genera espacios donde aparecer como están siendo.

La flexibilidad, que nos permite cambiar, movernos, reconocer otras miradas y aparecer ante los demás desde la apertura y la validación, haciendo que los otros también se instalen en la tolerancia.

Las conversaciones, que nos dan la oportunidad de contar, explicar ,aparecer desde nuestro sentir y pensar, para reunirnos con los otros y compartir significados importantes para ambos.

Encontrarnos para alumbrar nuevos mundos en el interior de cada uno y también afuera, es una hermosa y activa receta para la amistad.

Te propongo disfrutarla con las personas elegidas.

¡Hasta la próxima!

Andrea

La imagen es de Taylor Smith para Unsplash.

«Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo». Frase de Eduardo Galeano, 1940-2015, periodista y escritor uruguayo, ilustrada por Adriana Fainstein,@adrifainstein, facilitadora de equipos y Pensamiento visual, creadora de Ojoquepiensa.

Esta frase de Eduardo Galeano, que nos trae la magia creativa de Adriana Fainstein, @adrifainstein, nos deja a todos sin excusas.

Somos muchos, y solo tenemos que hacer algo.

Lo único es que tenemos que sumarlo a lo que hacen otros muchos.

Ahí es donde las cosas suelen complicarse, porque nos empezamos a mirar de reojo, a contar las costillas, a pensarnos diferentes…

Entonces nos alejamos. Nos olvidamos de que es juntos y avanzamos separados.

Y hacemos cosas pequeñas desde lugares pequeños para cualquier lado y sin casi nada de impacto.

¿Por qué no recordar que son las ideas mas grandes por las que se hacen las cosas pequeñas las que importan?

Sobre ellas no tenemos dudas y nos convocan a muchos.

Partamos de allí y dibujemos , tal como propone Ojoquepiensa, una posibilidad distinta.

En la que no haya otra posibilidad, que hacer juntos.

A mi ya se me están ocurriendo algunas…seguro que a ustedes también

¡Hasta la próxima!

Andrea