conversacion

Ver a una conversación como la más grande aventura, como propone Amadeus Wolfe, es asumir la responsabilidad de protagonizarla, diseñarla y desarrollarla con compromiso, respeto y optimismo.

Protagonizarla es hacerse cargo de considerar qué se quiere incluir en ella, descubrir con qué emociones personales se acompañará, mantenerse fiel a uno mismo durante el intercambio y ofrecer al interlocutor una escucha abierta y validante.

Diseñarla implica definir qué no puede estar afuera de ella, haga lo que haga quien esté enfrente, encontrar las palabras y los modos que puedan ser recibidos, facilitar la comprensión, ofrecer significados compartidos y gestionarla con pedidos, ofertas y promesas genuinos.

Desarrollarla con compromiso , respeto y optimismo es no creer que se sabe lo que el otro pensará, dirá o sentirá, ni intentar copar la parada con preguntas que solo intentan ratificar los propios pensamientos, o quedarse vencido antes de intentar algo nuevo y diferente.

Es que las mas grandes aventuras son así porque no se viven solos, y en eso se hermanan con las conversaciones.

Incluir a los demás hace que se disfruten, enriquezcan y abran nuevos territorios compartidos.

¡Hasta la próxima!

Andrea

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