diferente

Impactante por su sencillez y obviedad, esta frase que se incluyó en una carta de Gustave Flaubert a Guy de Maupassant es un llamado a verificar posturas, abrirse a la comprensión y desarrollar la empatía.

¿Cuantas veces se considera que lo que es diferente está mal? ¿Qué espacio se le deja a lo distinto si se lo coloca en la vereda equivocada? ¿Qué relación se construye con la diversidad desde una mirada única?

LLevado a extremos, ver lo distinto como incorrecto, es un llamado a la locura y la destrucción.

En su mínima expresión, deja aspectos relevantes fuera de la ecuación, complica el completar procesos, hace que se tomen distancias inhabilitantes, inhibe de ver y obtura posibilidades. 

Seguir a Flaubert implica hacerse cargo de integrar y comprender, crear contextos para construcciones empáticas, desarrollar una inclusión veraz y enriquecedora y tejer la urdimbre de un mundo en paz.

Tareas que parecen complejas pero comienzan con una decisión.

Se desarrollan de a un paso.

Se sostienen haciendo distinto.

¡Hasta la próxima!

Andrea

 

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