unavelanopierdenada

Bella imagen la que utiliza James Keller en esta frase para invitar a contagiar, motivar, ayudar  y hacer que otros brillen.

La metáfora sugiere inclinarse lo suficiente para alcanzar al otro,  poner a su disposición el propio brillo  y calor  y dejar que tome lo necesario para encender su llama personal.

Compartir el fuego, entonces, al enseñar, entrenar, cuidar, acompañar , capacitar,  no implica perder combustible, correr peligro de ser copiado, o tener menores posibilidades de crecimiento.

Liderar desde la entrega,  la validación del otro, el creer en sus posibilidades  y el evocar sus mejores cualidades  es dar oportunidades al desarrollo, la evolución y el vuelo propio.

También implica otorgar confianza, delegar apropiadamente y alentar el uso de los recursos personales.

¿Cuánto mejorarían las relaciones, los encuentros, las negociaciones, si estuviéramos dispuestos a encender velas en lugar de aplastar argumentos? ¿Si transformáramos los propios recursos en propuestas centellentes que inviten directamente a otros a brillar?

¡Hasta la próxima!

Andrea

 

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