inaugurarunasombro

Esta suerte de propuesta que hace Luis Landriscina en la frase compartida por Ana Maria Rossi conecta, ineludiblemente, con recuperar la actitud  y la disponibilidad de los niños a asombrarse como modo de contacto con el mundo.

Inaugurar un asombro implica estar  dispuesto a sorprenderse,  dejarse impactar por situaciones, personas y cosas, trabajar desde la curiosidad, la búsqueda de aprender y la libertad de celebrar la propia ingenuidad.

Para ello hay que soltar el pensar que se sabe todo, dejar de lado interpretaciones y modos de ver absolutos, no temer preguntar y ser fiel al propio estar siendo.

Conectarse desde las ganas y los intereses,  buscar comprender antes que definir y arriesgarse a disfrutar.

Inaugurando asombros no se dejará de hacer bien, de poder elegir, de lograr.

Si se dará color,  gozará, experimentará la magia, encontrará nuevas posibilidades.

¡Hasta la próxima!

Andrea

Anuncios