cercanias

Decidir que valen más las distancias honestas que las cercanías hipócritas, como dice Sonia Iris Menéndez en esta frase compartida en Twitter por la Revista Literaria Noche de Letras, es validar el propio estar siendo, relacionarse desde la fidelidad a uno mismo e interactuar protagónicamente a distancia óptima.

Implica aprender  a comunicar congruentemente, es decir mandando el mismo mensaje desde todos los canales,  a decir que no y a sostener el desapego.

Requiere relacionarse adecuadamente con la soledad, construir encuentros genuinos y enriquecedores y distinguir lo que se elije.

Cuando se depende de los juicios ajenos, se opta por aceptar por conveniencia, tolerar por no poner límites y conciliar como reacción permanente, se pierde la conciencia de necesidad y se difuminan los espacios personales.

La cercanía o la lejanía interpersonal son construcciones 50 y 50, aunque puedan no parecerlo.

Esto hace que lo mas equilibrado sea trabajar desde la empatía, reconociendo,  y respetando las decisiones y elecciones de los otros y al mismo tiempo dando valor a los propios qué quiero, qué puedo, qué elijo, y soltar la intención de hacer responsable al otro de lo que se está sosteniendo conjuntamente.

Así  acordar tanto una como la otra, reconocerse como protagonista y aparecer como tal. 

¡Hasta la próxima!

Andrea

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