editarpágina

Jodi Picoult señala con esta frase  que se puede evaluar, corregir , resignificar, editar lo que se está haciendo y no lo que no se hace.

Aunque parezca una obviedad, muchas veces sacamos el evaluador crítico antes de tiempo, cuando aun las cosas se están pensando, y obturamos posibilidades de inicio y por supuesto de logro.

Suponer,  ser el abogado del diablo, pararse en la vereda de enfrente, pueden ser estrategias habilitantes cuando son oportunas y se basan en datos ciertos y situaciones observables.

Cuando hay un texto a corregir, una experiencia vivida, un hecho a considerar, la evaluación cobra importancia clave, facilita la revisión para reciclar lo necesario y se instala como una buena práctica.

Ante la página en blanco, como dice esta asesora de VIDA: Women in Literary Arts, se vuelve inhibidora, levanta temores y resistencias y hace arduo conservar el entusiasmo.

Evaluar antes de tiempo no sólo es dificultoso sino frustrante.

Planificar desde los recursos que se tienen, hacer en la medida que se puede y no desde el ideal y evaluar una vez que se está andando, es saludable, posibilitante y disfrutable.

Hacer, entonces , se vuelve ineludible para evaluar adecuadamente.

¡Hasta la próxima!

Andrea

 

Anuncios