comienzapor el comienzo

Esta frase del “El Sombrerero”, personaje incluido por Lewis Carroll en su “Alicia en el País de las Maravillas” es un compendio de buenas prácticas comunicacionales.

Empezar por el principio es clave para dar orden al relato, mostrar un camino claro a seguir por el interlocutor y es señal de tener un hilo conductor que de estructura y armonía al mensaje.

Si se altera el fluir de la expresión con búsquedas de lo olvidado de acotar, cuando una pregunta desestabiliza porque la información necesaria no fue aportada, al perderse en el intento de sumar detalles cuando ya no se habla del punto en cuestión, se transmite inseguridad, se genera desconfianza y se pierde la oportunidad de impactar.

Saber cuando terminar de hablar implica ubicación, autocontrol y conciencia de los demás.

Los discursos interminables, las interrupciones a los otros para completar lo que se olvidó o se relaciona despues de haber terminado, el ir y volver sobre un tema sin concluirlo aburren, complican el intercambio y pueden ser considerados como faltas de respeto.

Callar, sobre todo tras haber dicho lo que se tenía para decir, es abrir la puerta a la escucha, facilitar la  aparición y participación del otro, instalar un espacio tiempo que habilite la comprensión y asegure encuentros genuinos.

Y aunque el uso popular haya agregado el Loco en el nombre de El Sombrerero (ver link), a la hora de comunicarse, parecía claramente cuerdo y también  congruente.

¡Hasta la próxima!

Andrea

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