quiereme

Robert Louis Stevenson declara , en este parlamento de su personaje Dr.Henry Jeckyll , de su libro “El extraño caso de Dr.Jeckyll y el señor Hyde”, la necesidad que todos tenemos de que nos quieran aun cuando no lo merezcamos.

Es durante las discusiones, las rabietas, los caprichos, las mezquindades, el mostrar el lado más oscuro de nosotros mismos, donde se hace evidente la propia falta de seguridad, la necesidad de comprensión, el llamado que hacemos a ser aceptados, considerados y validados.

Desde ya que no es forma de empaquetar los pedidos de ayuda, amor, entendimiento y sostén, pero no dejan de serlo.

Reconocerlos requiere disposición a escuchar y percibir más allá, apertura a mirar de otra forma, aceptación de los  propios sentimientos y comprensión de la forma de expresión ajena.

Claro que querer cuando los demás no se lo merecen no implica quedarse a su lado, tolerar cualquier cosa o perder la fidelidad a uno mismo por sostener la de los demás.

Trabajar la propia coherencia para elegir, decidir y hacer a pesar de los sentimientos , opiniones o pedidos en contra, se articula perfectamente con la comunicación congruente, el ofrecer ayuda, el soltar sin herir y el acompañar  desde la distancia óptima.

Tampoco inhibe establecer encuadres y propuestas de interacción claras, enseñar a los demás otros modos, poner límites de un modo adecuado y facilitar los aprendizajes. 

Querer a los demás cuando no se lo merecen es dar libertad a los propios sentimientos y emociones, si necesidad de hipotecar la propia libertad.

¡Hasta la próxima!

Andrea

 

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