orquidea

Este precioso haiku de Maria Rosa Serdio González , que la autora compartió con la imagen en Facebook, es una invitación clara a vivir plenamente las oportunidades que la vida nos deja en los recodos.

Así como la pequeña orquídea no sólo alarga sus ramas verdes en un intento claro de ir por más, sino florece alegrando el rinconcito y a todos los paseantes que la encuentren, descubrir la forma de crecer y dar en el espacio que  se tiene dará lugar al protagonismo y al disfrute de las situaciones.

Un puesto de trabajo,  el lugar en el que se tiene que vivir, un posición en un proyecto, el rol que se tiene en un grupo y otras situaciones pueden considerarse ámbitos incómodos, insuficientes, perturbadores.

Sin embargo, dependerá de las propias actitudes, decisiones, elecciones y acciones que no se vuelvan   inhabilitantes.

Cuando se busca lo que si se puede hacer y se lo realiza, se  elige desde la fidelidad a uno mismo, se florece aunque se sea el único, se propone antes de decirse que no, se tejen modos nuevos y encuentros genuinos, se comunica congruentemente, las posibilidades reverdecen y estiran sus ramas.

Trascender la sorpresa de encontrarse en ese apriete, comprender que hay mucho que depende de uno mismo y comprometerse a dar lo mejor, será vivir desde las posibilidades ciertas de hacer y lograr.

Como lo hace la orquídea, lo podemos hacer todos.

¡Hasta la próxima!

Andrea

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