tacos altos

El fragmento de la novela “Tacos Altos” de Federico Jeanmaire, incluido en la nota para La Nación,“Una novela luminosa” de Silvia Hopenhayn, revela un intercambio conversacional modelo para todos los procesos de enseñanza aprendizaje, entrenamiento, ayuda y acompañamiento.

Dejar que el interlocutor explore lo que no conoce y responder sólo a las preguntas que haga para saber qué es lo que está descubriendo es darle la libertad de conectarse por sí mismo y desde su interés al objeto de conocimiento, facilitarle el aprendizaje experiencial y acompañar desde la escucha activa y respetuosa, la empatía y el estar presente.

Para ello hay que soltar el querer tener la única razón, el considerar que el maestro impone su mirada, la subestimación del otro como paciente necesitado, la guía como codependencia, y la colonización como modo de enseñanza.

Desde la generosidad del acompañante desinteresado, se instala la libertad como encuadre del aprender, se promueve la autogestión y se celebra la autonomía.

Esto es un desafio posibilitante, la invitación a la automotivación y estímulo de la creatividad y la innovación.

Y la habilitación a maravillarse y gozar de lo desconocido desde el aprendizaje  como la protagonista de la novela de Jeanmaire disfruta el paseo por el bosque de bambues con su abuela China.

¡Hasta la próxima!

Andrea

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