labicicletacomomotivador

Esta frase atribuida a Arthur Conan Doyle y compartida con la bella imagen por Alejandra Delgado en Facebook es una invitación a no dejarse vencer por la monotonía, la falta de claridad o la desesperanza y abrir posibilidades a la automotivación.

Alternar los momentos de goce con las tareas, el hacer o el pensar implica ser conciente de los propios límites, capitalizar los recursos y gestionar adecuadamente los esfuerzos.

Salir a andar en bicicleta sin pensar en nada es un ejemplo  claro de las ventanitas que se les puede abrir a la rutina, de la forma de relajarse y voler a conectarse con lo que hay que hacer,  de las pausas necesarias a incluir en la planificación de cualquier hacer.

Habilitará el corte del proceso negativo, favorecerá el disfrute y ayudará a retomar la tarea con actitud y fortalezas renovados.

No importa si no se tiene a mano una bicicleta, si se trabaja en medio de una gran ciudad o justamente se hace una labor en movimiento constante.

Lo enriquecedor es descubrir el propio espacio tiempo de ser fiel a uno mismo, celebrar las elecciones y recuperar el aliento y las ganas.

Y ya sea visitando una galeria de arte, descalzándose en un parque, dando una vuelta a la manzana o regando el potus de la oficina que todos olvidan, conectarse con el placer ayudará a conectarse positivamente con la vida.

¡Hasta la próxima!

Andrea

 

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