direcciondelcambio

Winston Churchill opone con esta frase a los cambios planificados, diseñados o  gestionados adecuadamente a medida que  ocurren, de aquellos que son inesperados, caóticos en su impacto o pobres en su desarrollo y resolución.

Darle dirección a todo cambio es trabajar desde el protagonismo, hacer uso de los recursos disponibles, y otorgar alas a la propia capacidad de elección.

Requiere claridad de objetivos, reconocimiento de oportunidades , libertad de decisión y accionar comprometido.

Asi, llegue de afuera, tenga que ver con la vida misma, o se nutra del trabajo personal, los cambios se instalarán con mayor comodidad, floreciendo en posibilidades y enriqueciendo la dinamica de vida.

Si se resisten, se temen desde la inmovilidad o se niegan atribuyendo su culpa a otros, los cambios constituirán rémoras que dificultan el avance y causan tropiezos.

Saber lo que se necesita, validar lo que se siente y elegir desde la coherencia  constituyen la brújula útil para gestionar los cambios.

Accionar constante e intencionalmente servirá para consolidar los beneficios de cambiar.

¡Hasta la próxima!

Andrea

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