ojos tranquilos

Mostrar las “desnudeces” no resulta fácil.

Sin embargo este precioso fragmento de Oliverio Girondo que compartiera Carmen Montilla en Facebook  presenta dos aspectos a tener en cuenta al tiempo de ofrecer a otros las propias vulnerabilidades.

Hacerlo con “ojos tranquilos”, es decir desde la confianza de que se es suficiente.

Reconociendo que los propios agujeros son los que hacen quien se es y que habilitan  la empatía y la resiliencia.Es desde la validación de  las limitaciones personales  que se perciben comprensivamente las faltas y defectos de los demás y se emprende el aprendizaje como búsqueda elegida.

Y realizarlo en relaciones instaladas, que se nutran desde el conocimiento y el tiempo compartido. Que habiliten encuentros genuinos en los que el construir juntos haga que unos complementen los vacíos de otros. Que pasen de los prejuicios y las miradas livianas a la profundidad del reconocimiento mutuo.

Si nos abrimos sin juzgar, nadie está completamente desnudo ni es totalmente feo o bello.

Todos somos maravillosamente, incompletamente,  suficientes.

¡Hasta la próxima!

Andrea

Imagen: Andrea Hübner

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