perdemosmucho

Esta frase que Séneca incluyó en su texto “De la brevedad de la vida” incluído en su libro Diálogos, señala con claridad que si bien las 24 horas de cada día son las mismas para todos, perder el tiempo es la dificultad que atenta contra el buen hacer.

Perder el tiempo desorganiza, complica y dificulta. Hace que se hieran las relaciones, se dejen pasar oportunidades y se obturen procesos de realización.

Al postergar y dilatar acciones  se altera el fluir de las tareas, el balance de la vida y el nivel de logro.

Cuando se permiten las interrupciones, se trabaja desordenadamente, se evita planificar, preparar, prever, se instalan dinámicas de superposición, duplicación y pérdida de haceres efectivos.

Descubrir en qué se pierde tiempo es comenzar a reconocer círculos viciosos de postergación,  modos aprendidos de hacer mal, y habilitar aprendizajes, cambios y actitudes que favorezcan el sostén del ritmo de trabajo y del disfrute del avanzar.

Dejar de explicar que el tiempo no alcanza y mirar en qué se utiliza el tiempo del que uno dispone, y cómo es que se escapa, será levantar un espejo que abrirá posibilidades, facilitará crecimientos y reciclará la productividad y la eficiencia.

Para ganar tiempo, hacer mejor, equilibrar el propio estar siendo y promover el bienestar.

¡Hasta la próxima!

Andrea

Anuncios