elpoderdeelegirjugar

Reconocer, como propone Alejandra Baldrïch Mujer Árbol, en esta frase, que se puede elegir involucrarse o no, habilita manejar distinto las relaciones, los conflictos y las situaciones de interacción.

Implica no sólo tener la posibilidad de mantenerse afuera de los juegos en los que se elige no jugar, sino también el aprender a soltarse de manipulaciones, a responder en lugar de reaccionar, a correrse de moldes, etiquetas y espacios no propios.

Requiere autoconocerse, descubrir los hábitos de relación interpersonal que se mantienen, validar las elecciones que se hacen y corregir los modos que llevan a participar de situaciones en las que ya no se quiere estar más.

Aprender a decir no y poner límites, mantener una comunicación congruente y clara, asumir el poder que se haya delegado, aparecer desde lo que se piensa, se siente, se elige.

Comprender que no jugar en determinadas vueltas es también participar desde el protagonismo.

Y elegir libre y autónomamente.

¡Hasta la próxima!

Andrea

 

 

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