mediocridad

Este recordatorio de Robin Sharma puede aplicarse a la mediocridad y también a los malos hábitos, a dejar las decisiones en manos de los demás, a no hacer, a quedarse en posición de víctima.

Si se acepta quedarse a medias , no cumplir, o no esforzarse en las pequeñas cosas, de a poco esto se irá instalando en oportunidades mayores.

Conformarse , tratar de no hacer olas, soportar, postergar, conforman la cara difícil de la tolerancia.

Obtura posibilidades, complica haceres y adormece voluntades.

Cuando no se elige, se pierde la fidelidad a uno mismo, se otorga poder a los demás para que definan, es como si se aletargara el músculo del estar siendo.Y al necesitarlo, costará ponerlo en movimiento.

Para ello hará falta reconocer que se está aceptando la mediocridad en las tareas, las relaciones, el vivir, trabajar para descubrir que hábitos perniciosos sostienen esa actitud, reconocer los discursos y decisiones que avalan esa posición y abrirse a cambiar.

Hacer cada mínima cosa con altura, desde el compromiso ,la entrega y el disfrute, hara que las medias tintas se alejen y el bienestar se instale.

¡Hasta la próxima!

Andrea

 

 

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