trstezas

Bella y esclarecedora esta frase del libro “Pedro Páramo”, de Juan Rulfo.

Se suele juzgar a los demás como melancólicos, tristes, grises, con la liviandad de la falta de empatía.

Es cierto que las personas quejosas, que siempre ven lo negativo, que comentan sólo lo que va mal, irritan, molestan e impulsan a evitarlas.

Sin embargo, cuando se piensa como Rulfo que no buscan eso, se abre la posibilidad de ver que no saben comportarse de otra forma, que su modo de relación con el mundo puede cambiar, que son más un proyecto que una situación que no se puede resolver.

Comentarles con claridad lo que se observa de su proceder, sin intentar decirles lo que tienen que hacer sino sólo hacerles conocer una impresión personal, ponerse a su disposición desde la comprensión, la validación y la compasión y evitar juzgarlos , serán formas de acercamiento posibilitantes.

Reconocerlos en sus otras capacidades , sus diferentes estados de ánimo en otras situaciones, invitarlos a construir un modo propio de otro color y espíritu, será darles la posibilidad de elegir.

Y  dejar de creer que están así porque quieren para comprender que quizás no saben estar de otro modo, han olvidado como volver sobre sus pasos o necesitan aprender,  realmente habilitará la escucha, la empatía, el bien estar con ellos.

¡Hasta la próxima!

Andrea

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