algundiaesmuchotiempo

Suelen utilizarse este tipo de oraciones imprecisas en las despedidas, los encuentros fortuitos y pasajeros,  las llamadas telefónicas obligadas. “A ver cuándo nos vemos”, “Tenemos que encontrarnos” , “Paso cualquier día”.

Lo lamentable es que también se hace al dar instrucciones para que otro acepte una propuesta, al generar reuniones de trabajo, al intentar construir una relación comprometida. “Nos vemos durante la mañana”, “¿Cuando nos juntamos? “¿Te parece en un rato, o durante la tarde?”, “Nos llamamos”.

Cuando no damos precisiones, no establecemos acuerdos, aunque tengamos la mejor de las intenciones, las situaciones no se crean, los encuentros no se realizan, las citas se dilatan hasta no darse,  es como si se dibujara con tiza en la vereda en un día de lluvia.

No querer asumir  solo el compromiso de sostener una reunión para que se haga efectiva, intentar no parecer ansiosa, tratar de que el otro patee la pelota primero, y todos los otros juicios que creamos, nos hacen ser imprecisos, no dar datos claros, no mostrar congruentemente lo que sentimos, pensamos , necesitamos y buscamos.

Al hacerlo, perdemos el control de lo que queremos hacer y lograr, o dejamos en manos de los otros resolver situaciones que nos implican, o complicamos el fluir de procesos que de otra forma serían exitosos.

Algún día… es ahora, así, en este lugar y tiempo, conmigo en este papel ¿y vos? ¿Cómo querés participar?

Claro, directo e informativo.

¡Hasta pronto!

Andrea

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