reconocerlaspropiasfortalezas

No reconocer las propias fortalezas, algo que , según Lena Dunham, pasa a menudo,  implica dejar de lado recursos, pasar por alto posibilidades, descartar herramientas.

Puede causar que se crea que no se pueden enfrentar obstáculos, que no se está preparado lo suficiente como para, que no se ha hecho lo necesario.

Validar los logros, el camino recorrido,  también los tropiezos,  y recuperar de ellos aprendizajes, actitudes, capacidad de respuesta, elecciones propias y decisiones cabales, será armar una Caja de Herramientas para la vida.

Preguntarse ¿Qué me dejó esta situación? ¿Que aprendí a hacer desde ese momento? ¿En qué cosas cambié a partir de esa circunstancia?  Y encontrar en las respuestas  aspectos, formas, modos, que se pueden reusar desde la elección.

Transformar las fortalezas en habilidades , en formas adecuadas de construcción, en competencias para involucrarse de la mejor manera, no sólo ampliará las oportunidades sino que fortalecerá la autoestima y enriquecerá el estar siendo.

Reconocer las fortalezas es autoconocerse.

Y habilitarse a disfrutar su inclusión en el propio estar siendo.

¡Hasta la próxima!

Andrea

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