nobuscaaprobación

Un niño, como dice María Montessori... y todos los demás.

Es cuando se valida lo propio, se elige siendo fiel a uno mismo, se suelta el juicio que vuelcan los otros, que se deja de buscar la aprobación ajena.

Cuando nacemos, si no somos mirados y aprobados, podemos morir. Las personas cercanas con su amor,  su dedicación, el estar pendientes de el bebé que éramos, el construir una relación validante, nos salvaron literalmente la vida. 

Somos los que estamos siendo por la aprobación necesaria y vital de los primeros años y de toda la vida.

Sin embargo, parte importante del crecer autónomo, de la construcción de la propia autoestima y seguridad, es dar el espacio justo en el propio estar siendo a la aprobación de los otros.

Considerarla como parte del amor, la amistad, la admiración,, y no dejar que impacte en las decisiones, elecciones, opciones.

Construir un modo propio que tenga las pinceladas necesarias de la opinión de los demás, y luzca su color auténtico.

Para ello no sólo hara falta trabajar sobre la seguridad y autoconfianza personales, sino elegir relaciones auténticas, honestas y que acompañen el estar siendo. 

Que aunque a veces aprueben y otras no, esto sea parte de relaciones saludables, validantes y enriquecedoras.

¡Hasta la próxima!

Andrea

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