laesperanzaeslavidamisma

Bellísima y posibilitante esta definición que Julio Cortázar volcó en “Rayuela”, que anuda la esperanza con la vida y la aleja de ser una posibilidad solo para optimistas, proactivos, buscadores de sueños.

 Saberla ahi, es dejar de pensarla como una capacidad de otros, que tienen mirada rosa, ganas eternas, perspectivas livianas, habilitación desde la resiliencia. 

Y aunque es cierto que hay personas que tienen facilitado el acceso a la esperanza, no es porque sean especiales, sino que la eligen como posibilidad y trabajan para alumbrarla y sostenerla.

Considerar a la esperanza como parte de la vida es poder recurrir a ella en todo momento, buscarla en las actitudes, en los cambios, en las situaciones, en los encuentros.

Habilitarse para encontrarla en los momentos difíciles y en el disfrute de los logros, hacerla crecer desde las risas y también desde las lágrimas.

Respirarla como parte de la vida es hacerse cargo de tenerla a mano, disponible, como hicieron los  primeros hombres que albergaron el fuego para poder usarlo.

Con el cuidado debido a algo que se puede perder en un instante, y la certeza de que nos iluminará para siempre.

¡Hasta la próxima!

Andrea

Anuncios