aparienciasyexpectativas

Eddy Warman sale del decir popular “las apariencias engañan” – que llama a ir más allá de los presupuestos, prejuicios y suposiciones –  para proponer trabajar sobre las expectativas, o sea lo que se espera.

Es que no es lo que se supone  y no se cumple o realiza solamente lo que frustra, desilusiona, sino eso que se pretende, lo que se cree que el otro debe, lo que se siente que se merece, lo que lleva a sufrir desencanto, enojos, malestares.

Si bien los prejuicios son casi automáticos y requieren otro tipo de trabajo sobre las creencias, el observador que uno es , los esquemas mentales, las expectativas pueden aparecer fácilmente ante  preguntas como ¿Qué espero?, ¿Qué es lo que busco? y ¿Qué necesito?

Reconocer lo que espero habilitará  comunicarlo congruentemente. Pedirlo, preguntar, proponer, acordar. Comentar al interlocutor estas expectativas facilitará que el otro pueda responder en consecuencia, decidir si acompaña o no.

Y en esta construcción conjunta de significados y haceres  se evitarán los engaños, el “como si”,  la invención.

Trabajar sobre uno es lo único posible. Los supuestos intentan definir lo que el otro está siendo o hará. Las expectativas hablan de uno. 

Ahí es donde hay que iniciar el camino que lleva al otro.

¡Hasta la próxima!

Andrea

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