ansiedadycalmasoncontagiosas

Clara y directa esta frase de Harriet Lerner que nos hace pensar.

Es que muchas veces la gente cree que su manera tranquila de vivir las cosas, la elección de palabras validantes, el hablar calmo, pierden frente a los ansiosos, verborrágicos y nerviosos.

Y entonces eligen callar, alejarse, no involucrarse.

Y ese correrse impide no sólo el aportar sino también la expresión de sentimientos, de pareceres diferentes, de perspectivas más amplias, de elecciones propias.

La calma no sólo es contagiosa sino sumamente útil.

Si nos avenimos a contagiarla, es decir a comunicarla claramente, a hacerla aparecer en cualquier escenario, a brindarla como un regalo a todos los interlocutores, creará espacios de encuentro y escucha, facilitará intercambios y reducirá efectos negativos.

Considerarla no una casualidad sino una manera de estar siendo, permitirse generarla como modo de relación, encontrar su mejor manera de ser expresada, hará de ella una herramienta.

Tomarla como forma de vivir adecuadamente las preocupaciones, los conflictos, las situaciones difíciles, será descubrirla como práctica posible y enriquecedora.

Y disfrutarla.

¡Hasta la próxima!

Andrea

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