unmalplan

Tener un mal plan , que Frank Marshall prefiere a no tener plan alguno, es haber enlazado una idea con posibles acciones , lo que resulta en posibilidades de hacer. 

Una vez iniciado el proceso de planificación, podrá repensarse, reciclarse, cambiar , en el modo de hacerlo evolucionar.

También comunicarlo, hacer a otros partícipes , compartirlo y ponerlo a consideración de otras miradas.

Bajar a papel tres ideas, relacionarlas con los recursos que se tienen para develar necesidades, abrir cada una de ellas en tres posibles  y específicas acciones, definir quién las puede realizar y ¡voila! ya hay un plan. 

Antes de juzgar si es malo o bueno será posible analizarlo, replantearlo y modificarlo. y aun cuando sea necesario cambiarlo, habrá un comienzo, tela para cortar, un primer paso en concreto.

Muchos malos planes han florecido en proyectos exitosos.

El plan que no se forja, nunca llega más allá.

¡Hasta la próxima!

Andrea

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