capítulos

Esta frase de “Downton Abbey” es una hermosa manera de definir a los  temas de los que se prefiere no hablar.

Ya sean secretos, cuestiones incómodas o angustiantes, situaciones que se prefiere no recordar, toda persona tiene derecho a mantener ese capítulo sin darlo a conocer.

Aún cuando pudiera ser sano compartirlo, trabajarlo con ayuda, ponerlo a consideración de un profesional, en la mayoria de los casos, estas acciones son de decisión absolutamente personal.

Respetar lo que los otros no quieren contar es validar su derecho, acompañarlos en sus elecciones, darle la libertad que les corresponde de ser ellos mismos.

Sin embargo, muchas veces, en aras de hacer bien, pero también por arrogarse el poder de decirle al otro lo que tiene que hacer, se va más allá del límite que los demás expresan, no se escucha el pedido , se lo considera permeable o se da por aceptada la intromisión. 

Se puede ayudar, acompañar, guiar, enseñar, sin necesidad de saber todo lo que a los demás les pasa.

Haciendo preguntas específicas, enfocándose en lo que sí es importante conocer, soltando la necesidad de averiguar para abrirle posibilidades al comprender.

Dejando al prójimo la decisión de editar su propia historia.

¡Hasta la próxima!

Andrea

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