enunpunto

La mirada que ofrece Marilyn Monroe en esta frase, es la de considerar que siempre se puede elegir.

No importa cuan inoportuna, apretada, angustiosa, compleja o ajena parezca una situación, siempre hay un espacio de posibilidades para las propias elecciones.

Esto ayuda a dejar de atribuir responsabilidades a otros, a asumir la parte que toca en los conflictos, a soltar la autocompasión que se justifica desde el creer que se “está a merced” de algo.

Aunque los cambios vengan de afuera, las crisis se produzcan  por eventos generados por otros, las disyuntivas sean planteadas sin consultarnos, la mayoria de las veces hay opciones, puede buscarse más información,  negociarse, plantear tiempos, proponer condiciones de satisfacción.

Estar dispuesto a protagonizar la vida, decidir que lo que se quiere, importa, validar lo que se siente, son las bases para preguntarse ante cada situación ¿qué elijo?.

Después será el tiempo de articularlo con el ¿qué puedo?.

Son muchas las veces en que lo que uno quiere empuja lo que puede hacer.

Por eso hay que darle prioridad, comunicarlo, dejar que guíe el actuar.

¡Hasta la próxima !

Andrea

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