pescar horas

Con  simpática forma, Richard Whately habla de las horas perdidas como irrecuperables, o al menos como difíciles de rescatar.

Y pone el acento, como usualmente se hace, en el tiempo, que irreversiblemente pasa a tiempo.

¿Que se puede hacer ante eso? Aplicarse a trabajar en lo que si está al alcance. Priorizar, organizar y hacer en consecuencia. 

Catalogar lo que uno se propone hacer en categorías de importante, útil, necesario, ineludible, postergable, y otras que sean adecuadas. Darle a cada tarea el tiempo óptimo y si es escaso, el justo.

Descartar lo inútil, lo ajeno, lo irrelevante, o al menos dejarlo para mejor oportunidad.

Evitar las interrupciones, las pérdidas de tiempo, las extensiones innecesarias de reuniones, las dobles y triples comunicaciones.

Delegar lo que se puede, pedir ayuda, acompañar procesos desde el ganar ganar.

Considerar que lo que hace que el tiempo no alcance es sobrecargarse de tareas, postergar el hacer, equivocar los caminos , hacer solo, no planificar.

Hacer distinto, a favor del tiempo y de uno mismo.

¡Hasta la próxima!

Andrea

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