ignorancia

No reconocer que no se sabe es uno de los obstáculos del aprendizaje. Baltasar Gracian lo describe en esta frase como el primer paso de la ignorancia.

Y es que decir que se sabe, que se conoce, implica cerrar la puerta a preguntar, a indagar , a recibir ayuda y enseñanzas de otros.

Es quedarse en la propia burbuja de conocimiento, sin cuestionar las certezas, ampliar los significados, construir a partir de las dudas.

Esto puede pasar con los conocimientos de tipo académico, los prácticos y también los interpersonales.

Muchas veces se complican las relaciones porque suponiendo que se sabe todo del otro, se lo juzga, se le dice lo que tendría que hacer, no se abren conversaciones para entender.

Se supone lo que los demás harán, cómo reaccionarán y que elecciones decidirán y se obra en consecuencia. Cuando preguntar , comentar lo que no se sabe, instalar un espacio de encuentro genuino, sería mucho más enriquecedor y posibilitante para ambos.

Decir no sé puede ser costoso en imagen, pero si se suelta la opinión de los demás y se desarrolla una comunicación congruente, es el camino a empezar a saber, a buscar los contenidos que hacen falta, a encontrarse con aquellos que saben desde el mejor lugar.

No saber tiene la riqueza de tener un mundo por saber, otros por conocer, espacios a desarrollar.

No saber tiene la magia de las grandes aperturas.

¡Hasta la próxima!

Andrea

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