sin salida

La memoria hace a la identidad, ayuda a ser uno mismo, colabora guardando los recuerdos, los conocimientos, las vivencias y experiencias, la vida.

Sin embargo, cuando como dice Lewis Carroll solo funciona hacia atrás, hace que no se puedan dejar, soltar o ubicar bien aquellas situaciones, relaciones, sucesos, eventos, hechos que ya no son ni pueden ser, pero a los que se sigue dando poder para que se mantengan actuales.

Y en la actualidad, esas circunstancias que no pueden cambiarse, tiñen de sentimientos y emociones inoportunos, los discursos internos, las intenciones y hasta las acciones, obturando, haciendo más ardua, complicando, la relación con el presente, con aquellos con los que se lo comparte, con el mundo.

Esa calle sin salida de mantener lo que pasó en movimiento, impide encontrar otras puertas, inhabilita los aprendizajes, cierra oportunidades.

Soltar lo que ya no es, sin importar el valor o la importancia que tuvo, el dolor que provocó, las cosas que no permitió o las que se realizaron, es dar alas a la libertad de elegir, de vivir, de crecer.

¡Hasta la próxima!

Andrea

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