loconfusonovende

 Lo confuso no vende, como dice José Antonio Alguacil, escritor del blog “Hablando de marcas en salud”.

Y no vende, no convence, no ayuda, no enseña, no habilita , no permite, no acompaña.

Las instrucciones ambiguas, los comentarios que incluyen “pero”, las declaraciones ambivalentes, los contenidos diluidos, los si pero no, el delegar quitando poder, confunden, hacen difícil tomar decisiones, crean incertidumbre.

La incongruencia entre el decir y el hacer, las marchas hacia atrás cambiando los planes, el revisar una y otra vez lo que ya se consideraba hecho, instalan la duda, hacen imprescindibles las traducciones, crean inestabilidad en los procesos.

Ser claro es una habilidad a desarrollar.

Implica reconocer lo que se busca, quiere o necesita, plantear con honestidad lo que se espera del otro, comunicar directamente y elegir las palabras para fortalecer los significados a compartir.

Indica seguridad y profesionalismo. Crea confianza. Facilita acuerdos. Crea posibilidades.

Y aunque parezca que es trabajoso, se instala como modo y facilita el pensar, el decir, el hacer.

¡Hasta la próxima!

Andrea

 

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