encontrarla

Este riesgo del que habla Isabel Allende invita no solo a buscar la verdad responsablemente, sino a pensar qué se va a hacer con ella cuando se la encuentre.

La verdad puede perseguirse desde la averiguación, el estudio, la observación. También generándola desde el respeto, la coherencia, la congruencia, la honestidad.

Tener claros, o al menos planificados, los pasos a seguir una vez que se llega a la verdad, es honrarla.

Activamente, es decir tomando decisiones, generando espacios de acuerdo, promoviendo cambios.

Desde la validación de la verdad construida, defendiendo su permanencia, apelando a la transparencia, sosteniendo ámbitos donde se la ampare.

Recibir la verdad , contenerla, y hacer un uso sabio de ella, requiere flexibilidad, conciencia y apertura. 

Y tener presente que aunque lastime, confunda, empuje, alegre  o conforte, siempre convoca a ser mejores.

¡Hasta la próxima!

Andrea

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