diferencia-entre-el-miedo-y-la-ansiedad

Es que a las diferencias hay que ubicarlas, de manera de poder aprovecharlas, complementarlas, y hacerlas trabajar a favor y conjuntamente.

Claro que esto no resulta fácil, y por eso la frase propone recordar lo que une como puntapié inicial.

Unen las experiencias vividas, los espacios compartidos, las relaciones cercanas y lejanas, lo que gusta, lo que no gusta, la música, las películas, el leer.

El pensar en lo mismo aunque no de la misma forma, el compartir la edad, el tener obligaciones similares, los amigos, las tareas.

Los dolores y las alegrías, las aventuras, los descendientes, el escribir, la sonrisa.

Y si, eso que estas pensando también. 

Descubrir esas cosas que de algun modo se tienen en común ayudará a darle a las diferencias su tamaño exacto, a tener con ellas la distancia óptima, a dejarlas en bambalinas para que no aparezcan en escena sino cuando pueden aportar algo.

Y al ubicarlas, será más cómodo descubrirlas como posibilidades, dejarlas que confluyan en el camino del medio, en proyectos complementarios, en crecimiento.

Y ya no serán tan diferentes y sí mucho más habilitantes.

¡Hasta la próxima!

Andrea

Anuncios