quienespueden

Pensar que se puede, como dice Virgilio, abre las puertas al hacer, y hace que se pueda.

¿Y cómo reemplazar ese latiguillo del “no puedo”, del “no voy a poder”, que socava las posibilidades y deja en la inmobilidad y el desánimo?

Cambiarlo por ” ¿Qué necesito para hacerlo?” conectará con el reconocimiento   de necesidades, la búsqueda de recursos, el pedido de ayuda.

Preguntar, también  “¿Que tengo que aprender para poder hacerlo?” es ampliar  espacios de aprendizaje, mostrar la intención de cambio, involucrarse en adquirir herramientas.

Proponerse “Y si…” será habilitarse a intentar, a hacer algo diferente, a salir de la comodidad.

Cortar el círculo vicioso del no hacer porque se cree que no se puede , haciendo aunque se crea que no se puede.

Es que al que hace, es difícil que alguien lo convenza de que no puede.

¡Hasta la próxima!

Andrea

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