zapato

Se suele cargar la responsabilidad de los errores, fracasos, heridas, a los caminos, los entornos, los demás.

Y aunque puedan tener que ver, la única posibilidad clara que se tiene es hacer lo que dice la frase, cambiar los zapatos.

Enfocarse en lo que uno puede hacer. 

Abrir conversaciones, incluir a otros, habilitar por delegación, preguntar, escuchar comprometidamente.

Cambiar actitudes, consultar, modificar comportamientos, hacer distinto a lo que antes se hacía.

Aunque arduo, complejo y solitario, este hacerse cargo de lo que se puede hacer personalmente es el camino real, posible, a la mano.

Requiere cambiar los zapatos, si.

Y también aprender a caminar de nuevo, dejar de enfocarse en lo que puedan haber hecho los  demás, darse el tiempo necesario para andar con calzado nuevo, reconocer y aprovechar lo que sirve de lo realizado antes.

Y disfrutar este caminar autónomo y autogestivo. Propio.

¡Hasta la próxima!

Andrea

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