eco

Cuántas veces las personas se transforman en ecos que , como dice Mario Benedetti , “dicen las mismas barbaridades”.

Repiten sin discernir si lo que replican es verdad, hace daño o sirve para algo. Transmiten lo oído al pasar, de boca de quién sabe quién . Reparten sin atender  a qué interlocutores, lo que tampoco tienen claro que sentido tiene.

Así, chismes, juicios, opiniones infundadas, cuando no son comentarios maliciosos, mentiras o inventos sobre los demás , surgen y siguen fluyendo, molestando, creando falsedades y naturalizando el hablar sobre otros y sus acciones como si fueran pertenencias de todos.

Sin espíritu crítico, ni compasión. Pero tampoco considerando que quien hoy se hace eco, mañana estará en boca de otros.

Es  preferible ser voz, silencio respetuoso, escucha, antes que eco.

¡Hasta la próxima!

Andrea

Anuncios