tresvueltasportucasa

Este proverbio llama a tener en cuenta lo que es propio antes de lo que es ajeno.

A ocuparse de lo que se tiene a la mano, dentro del propio círculo de control, antes de intentar cambiar lo que es de los demás.

Hacer eso no sólamente habilita organizar y gestionar lo que es importante para cada quien, sino también respetar, validar y dejar que los otros manejen sus propios asuntos.

Y en cuanto a las cosas comunes, a esa parte del mundo que nos involucra a todos, siempre es más operativo, claro y posible avanzar hacia el resto desde la propia baldosa,  desde lo que nos llama cotidianamente, desde lo que si se puede abarcar.

Si todos sumamos esfuerzos personales, será posible aunarlos en un esfuerzo común.

Ahora, cuando es posible salir de lo que corresponde por derecho y obligaciones a lo que es de los otros, para ayudar, acompañar, guiar , promover, desarrollar… entonces las preguntas, el dejar que cada uno exprese sus necesidades, el considerarlos interlocutores ineludibles,  serán el mejor modo para enterarse de la forma en que uno puede involucrarse.

El cuidado, el respeto, la comprensión, el pedir por favor y decir muchas gracias, siguen siendo buenas maneras para entrar en las casa de los demás.

¡Hasta la próxima!

Andrea

Anuncios