silenciovacio

Comunicarse callando propone Eduardo Galeano.

Y callarse no es no decir, es decir distinto.

 Aún cuando pueda usarse el silencio como arma, como gestor de distancias, como manifestación de abandonos, tiene una vocación de mayor grandeza, entrega y libertad.

Es manifestar el acompañamiento respetuoso a la comunicación del otro. Dar tiempo y espacio al expresarse de los demás. 

Habilitar la expresión, validar al interlocutor.

Crear un espacio tiempo continente para que el otro aparezca.

Abrir puertas a las palabras, los sentimientos y emociones, las miradas,  que los demás quieran compartir.

Genial elemento de las mejores conversaciones, el silencio invita, promueve , desafía, complementa.

“No está vacío nunca”.

¡Hasta la próxima!

Andrea

Anuncios