soloporque

Este que plantea Gabriel García Márquez es uno de los desafíos más grandes a los que se enfrentan las relaciones.

El reconocer que los demás pueden amar, respetar, querer ayudar, sostener, de una forma distinta a la que se querría.

El aceptar que los otros son distintos, que no se puede cambiarlos y que toman sus propias decisiones. Aún cuando esas decisiones se realicen en cuanto a relaciones que involucran a otros, que nos involucran.

Habilitar a los demas a ser como son, libera . Libera a los otros, que podrán mostrarse como son, y nos libera, de querer controlar lo incontrolable. De apelar a manipulaciones, desafíos, peleas, dominios,  para que hagan lo que queremos.

¿Que queda entonces por hacer?  Expresar claramente lo que se siente, manifestar lo que se necesita, pedir lo que esperamos de los demás, ser congruentes.

Dejar a los demás el 50 % que les corresponde. 

Y cuando aparezcan como son, será tiempo de ver si se acepta su amor, se comprende su forma, se acuerda en relacionarse, se elige conjuntamente la forma de interactuar.

En una danza validante, respetuosa, habilitante,  en la que ninguno pretenda hacer que el otro sea distinto a lo que es.

¡Hasta la próxima!

Andrea

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