afable

Una palabra amable,  una manera agradable, un gesto considerado en toda situación, no sólo, como propone Ludwig Van Beethoven, no hace perder nada sino que hará ganar mucho.

Elegir tratar bien a todos, sin mirar qué hacen o cómo se comportan los demás, habilita una expresión serena, desde el lugar de la validación de uno mismo y de los demás.

Crea contextos de respeto y marca un modo, que aun sin ser seguido al mismo nivel, cataliza el momento.

Es  beneficioso para la interacción y para cada uno de los interlocutores. El manifestarse desde una actitud comprensiva y afable, basada en los valores de la tolerancia y la aceptación,  realimenta en autoestima . 

Aún en momentos difíciles, mantener el modo otorga una distancia que facilita el pensar y la escucha.

Y sólo cuesta recordar que a tratarnos bien aprendimos bien temprano en la vida.

Y esas son cosas que no se olvidan.

¡Hasta la próxima!

Andrea

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