insatisfaccion

Una mirada interesante la que propone  Mary Manin Morrisey, validar la  insatisfacción como llamado de atención para cambiar.

Reconocer lo que falta, lo que no sirve, lo que no alcanza, lo que no acompaña… y usar esa información para iniciar caminos diferentes. 

Preguntarse por la insatisfacción no desde la mirada que habitualmente le damos o la creencia que nos hace verla como lógica, sino como algo que se ve por primera vez, que descubre opciones, que alimenta ganas o que despierta ideas.

Ponerle palabras claras  que develen lo que trae , para que sea algo en que leer posibilidades diferentes.

Abrirla a la consideración de otros que puedan ayudar a ver, a preguntarse, a mostrar una visión que no conocíamos.

Y no juzgarla con dureza, sea como sea que haya llegado, es una banderita que marca algo a trabajar.

Es una señal de la necesidad de cambio.

Abramosle la puerta, que se siente  a tomar el té, y que antes de irse porque nos dimos cuenta que no la queremos, deje su historia posibilitante.

¡Hasta la próxima!

Andrea

Anuncios