lápiz

Esta manera humilde con que Quino, en palabras de Guille,  se refiere humorísticamente al talento, a esa habilidad enorme que tiene de sintetizar en historietas la realidad, puede servirnos a los demás para abrir espacios de pensamiento.

Pensar con un lápiz puede ayudar a bajar a papel ideas que si no, con el correr del tiempo y enfocados en hacer lo cotidiano, quedan en trémulas conexiones que cuesta recuperar. 

Escribir los proyectos, aunque sea inicialmente en borradores, hace que se habilite el mirarlos para encontrar posibilidades de realizarlos, optimizar la planificación, descubrir qué recursos se necesitan, qué ayudas habría que conseguir.

Anotar lo que se necesita decir en conversaciones que merecen planificarse permite diseñar argumentos, aclarar conceptos y preparar lo que importa comunicar para aprovechar el encuentro.

En intercambios de información, lo escrito da seriedad, es compartible con claridad y facilita que todos puedan ver lo mismo, más allá de lo que opinen.

Y ante cualquier problema, hacer un croquis que incluya los elementos de la situación, diagramar lo que pasa, es una excelente forma de verlo desde otra perspectiva, lo que generalmente ayuda a poder percibir soluciones, salidas , opciones de acción.

Pidamosle ayuda al lápiz.

¡Hasta la próxima!

Andrea

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