cicatrices

Esta resignificación de las heridas que propone la frase de Causa Freudiana es aplicable a todas las situaciones que han dejado marca.

Los errores, las malas vivencias, las situaciones problemáticas, las crisis, han dejado huellas.

Y pensar a esas “cicatrices” como moldeadoras de la actual fortaleza es reivindicarlas como aprendizajes.

Es ubicarlas en el cajón de las medallas ganadas. Es recuperar su capital de cambio.

Es , también , darles la oportunidad de no seguir hiriendo, de no ser resentidas.

Desde un protagonismo saludable, pueden  transformarse en abono aprovechable. En forjadoras de nuevas posibilidades, de otras elecciones, de formas diferentes.

Banderas de la supervivencia que flameen heroicas.

¡Hasta la próxima!

Andrea

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