soledadsola

Esta frase de Juan Ramón Jimenez invita a considerar en la misma situación a otros estados de ánimo. 

Si en la soledad se encuentra lo que llevamos a ella, en la alegría, en el optimismo, en la desazón…¿que se encontrará?

Tener en cuenta esto abre una enorme posibilidad de cambio. Solemos repartir las responsabilidades de nuestros sentires con aquellos con los que nos encontramos…

Nos hacen sentir, decimos. Provocan lo que nos pasa. Y en ese definir el impacto del hacer del otro nos quedamos sin posibilidades de hacer nada.

Sabiendo que  se lleva lo propio, y que eso dará color al sentimiento, es posible trabajar para modificar la actitud, para incorporar otros significados, para abrir otro tipo de conversaciones.

Ah, los escucho decir. ¿Y con la soledad? Uno está solo con su soledad.

Aún mas directa la responsabilidad sobre lo que se experimente en ella. Aún más posibilidades de cambiarle el tono.

Preparar un buen atadito de herramientas, placeres, cosas para hacer, posibilidades de encuentros, pertenencia a grupos.

Trabajar para sentirse bien con uno mismo, para disfrutarse, para acompañarse.

Llevar a la soledad la mejor manera, la forma elegida,  de estar solo.

¡Hasta la próxima!

Andrea

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