sedescubreviolín

¿Qué puede hacer? parece preguntar a continuación este fragmento de un poema atribuido a Arthur Rimbaud 

Podemos aplicar este pensamiento a todos aquellos descubrimientos de posibilidades nuevas. A los despertares a cambios. A las vocaciones que surgen cuando no se esperan, A los intereses que llevan a reconocer habilidades que llegaron para instalarse.

A la abuela que se descubrió cuentacuentos oficial, al introvertido que se transformó en bailarín de concurso, al ex empleado que puso un negocio, a la mamá con hijos grandes que se animó a modelar…

¿Qué se puede hacer?

Reconocer. Aceptar. Soltar. Decidir. Hacer.

Reconocer que lo que se experimentó por casualidad tiene cierta estabilidad. Que se puede repetir. Que se disfruta.

Aceptar que es un cambio provechoso. Que uno puede adueñarse de esta nueva situación.

Soltar el pasado de madera, dejarlo ir. No resentir, ni repetir hábitos que dejan en el mismo lugar del que se salió. Soltar los juicios agoreros de los demás que señalarán el posible fracaso, el rídiculo como consecuencia, el ya no poder dado como se es.

Decidir lo que haga falta para sostener el camino elegido. 

Hacer día a día, nota por nota, hasta que la música suene , naturalmente.

¡Hasta la próxima!

Andrea

 

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