reputación

 

Una mirada diferente  sobre la pérdida de la reputación es la que aporta Margaret Mitchell.

El valor, el lugar, la fama que los demás dan a alguien, visto como un peso, una carga. De expectativas, de etiquetas, de movimientos esperados, de tiempos permitidos, de esperanzas apostadas.

De lugares adonde llegar, de opiniones a comentar, de riesgos a tomar, de caras  a poner.

Un peso enorme de juicios ajenos.

Juicios de otros, que aunque se crea que hablan de uno, de la propia reputación, están hablando de ellos mismos.

De lo que esperan y sueñan, de su posibilidad de percepción y sus modelos mentales, de su capacidad de análisis. De sus identificacione y proyecciones, de sus miradas.

Para que la acreditación que los demás hacen de nosotros a partir de lo que ven, perciben y sienten de lo que hacemos y decimos, no sea una carga pesada, se vuelve necesario darle el valor que tiene.

Es un cúmulo de opiniones. Tiene un color en determinado momento, y puede tener justamente el contrario en otro momento.

No le demos demasiada importancia…no atemos las propias acciones a sus mandatos.

Tomemos de esos comentarios aquello que puede ayudarnos a ser nosotros mismos, y soltemos el resto.

Y no será perder la reputación, sino ganar el propio nombre.

¡Hasta la próxima!

Andrea

 

 

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