Clara, directa, aunque sin perder su poesía, esta frase de Mercedes Mayol devela una creencia que subyace en muchas relaciones de dependencia y también de procesos de sostén de resentimiento, de imposibilidad de toma de decisiones.

Considerar que la otra parte domina o depende excesivamente, tiene atado, es único responsable,  causa suficientemente fuerte, es otorgar el poder y quedar voluntariamente a su merced.

Pensar que un suceso pasado, positivo o negativo, ha impregnado de forma total  el propio vivir hace muchas veces  imposible soltar amarras, volar otros cielos, generar y gestionar cambios.

Atar desde el discurso permanente, el dolor, el éxito, la vergüenza, el orgullo, la cólera, el miedo,  a un hecho que ya no se puede abordar, es engrosar el hilo hasta convertirlo en una maraña que imposibilita, no sólo acciones sino pensamientos sanos y  elecciones libres.

Trabajar para soltar ese hilo, hebra a hebra, requiere compromiso, fortaleza y también ayuda…

pero facilitará recuperar el ovillo de la propia vida,

… ver a los demás y  las situaciones, presentes o pasados, en su justa dimensión,

…  disfrutar el ser uno mismo…

…desarrollar relaciones nutricias y sanas…

Hasta la próxima!

Andrea

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